En un colegio, un alumno pertenece a una sola sección. En una academia, es común que un mismo estudiante esté inscrito en inglés los martes y en piano los jueves, cada uno con su propio instructor, su propio cobro y su propio calendario.
Cada inscripción es independiente
El problema aparece cuando el sistema (o la hoja de cálculo) trata a cada estudiante como una sola fila con un solo curso, un solo horario y un solo saldo. En la práctica necesitas que cada inscripción tenga su propio estado: el estudiante puede estar al día en inglés y con un pago pendiente en piano, sin que uno bloquee al otro.
El horario no se mezcla
Cada curso tiene su propio grupo, su propio instructor y su propio horario. Cuando un estudiante se inscribe en dos, el sistema debe mostrarle ambos horarios sin fusionarlos ni generar conflictos falsos.
La evaluación tampoco
El progreso en inglés no tiene nada que ver con el progreso en piano. Cada curso lleva su propia evaluación, con la escala que tenga sentido para esa disciplina.